El motociclista y viajero leonés Bernardo Logar, emprendió el sábado por la mañana su nuevo viaje por el mundo. Esta vez, saldrá de la capital del calzado rumbo a Alaska, atravesando ciudades como Chicago y la famosísima Ruta 66.
En entrevista para EL HERALDO de León, Bernardo señaló sentirse muy entusiasmado, dispuesto a arrancar rumbo a la frontera y a la aventura. Si todo sale bien, en ocho meses habrá regresado.
Asimismo, Logar fue condecorado como Embajador Joven por el Instituto de la Juventud.
“Hoy parto en mi segunda etapa de mi viaje alrededor del mundo en moto. Estuve cinco meses en México, planeando la segunda etapa. Hoy puedo decir que por fin empiezo, y mi objetivo es llegar a Alaska. Van a ser nueve meses recorriendo el norte de Estados Unidos, Canadá y Alaska, la parte norte del país”.
En promedio, Bernardo recorrerá alrededor de 65 mil kilómetros, de los que entre 30 o 35 serán en terracería. La idea es hacer la mayor terracería posible, en algunos lugares acampando. El motivo fundamental del viaje será enseñarle a la gente que no hay reto imposible, y todo se puede lograr en la vida. Esa es la finalidad esencial de Logar.
Entre los retos que espera enfrentar el joven viajero, es ingresar en rutas que son muy complicadas y deberá de hacer en solitario, y no evita sentir temor, como por ejemplo, resultar lastimado o quedar atrapado en algún lugar. El clima es otra de sus preocupaciones fundamentales, pues Alaska destaca por ser una región fría, en la que Logar jamás ha estado en su vida.
“No sé… hay muchos miedos en este viaje. La gente piensa que hago este viaje por mera diversión, y porque no tengo miedo, pero es todo lo contrario: lo realizo porque tengo muchos miedos, pero la cosa está en hacerlo”.
El domingo, Logar llegó a Mazatlán. No pudo evitar reconocer que extrañará a su familia. Afortunadamente, ya se despidió de todos sus seres queridos. Este año lleva menos equipaje y maletas más blandas. El año pasado llevaba cerca de 70 kilos de equipaje, y en éste lleva alrededor de 40 kilos, pues mientras más ligera esté la moto, es más fácil de pilotear. Su moto anterior se llamaba “Isabela” y esta se llama “Rebeca”.




