El incendio ocurrido en el cruce de bulevar López Mateos y Malecón del Río fue pequeño y se contuvo a tiempo… sin embargo, afectó enormemente a los habitantes de la casa, pues perdieron todo y el inmueble quedó completamente devastado.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 20:30. Hasta el momento, no se ha descubierto lo que inició el siniestro, pero suponen que pudo tratarse de un cortocircuito. El fuego se extendió durante la noche del domingo, sorprendiendo por igual a conductores y transeúntes y convirtiendo en cenizas el predio de 10 x 20 metros.
Los habitantes de la casa que hoy en día está convertida en cenizas son pepenadores y comerciantes, y por tanto, personas de bajos recursos. Antes tenían poco, y ahora, prácticamente no tienen nada. La mañana del lunes se dedicaron a quitar la ceniza con una pala, y a rescatar lo que pudieran… aunque perdieron la mayoría, como su televisión, su sillón y otros objetos personales. En la casa vivían tres personas: José Alfredo Torres, su hermano y su cuñada.
El propietario de la casa, José Alfredo Torres Arredondo es pepenador. Vivía en la propiedad desde que murió su abuela, hace casi 25 años. Salieron a la calle, y cuando regresaron, ya estaba el fuego consumiendo todo. No fue necesario que ellos llamaran a los bomberos, puesto que ya habían llegado a contener las llamas.
“Ahora no sé dónde vamos a pasar la noche. Vamos a quedarnos afuera, porque hasta el momento no tenemos a donde ir”, dice José Alfredo. “El problema es que ahora se viene la temporada de lluvias. Desde las seis de la mañana empezamos a limpiar todo, pero perdimos hasta lo que teníamos en la cocina”, dice José Alfredo.




