Todo un descontrol
Las obras para reparar las rejillas de alcantarillado sobre López Mateos y Hermanos Aldama provocaron caos vial, molestia de conductores y bloqueos para peatones que cruzan hacia el paradero del SIT.
Un grupo de trabajadores del Sistema Potable y Alcantarillado iniciaron los trabajos desde horario nocturno, pero el alba “les ganó” y el crucero se transformó en un “embudo vial” a partir de las 7 de la mañana.
Los operadores de camiones urbanos que circularon de la calle Hermanos Aldama y dieron vuelta a la izquierda en dirección poniente-oriente sobre el BALM, debieron hacer gala de destreza para “quebrar” y tomar el carril de baja.
Los automovilistas que circularon hacia el oriente mostraron su inconformidad y, en más de una ocasión, accionaron sus claxon para protestar por la interrupción de las obras, que de acuerdo a trabajadores, se hicieron en tiempo récord.
Se trata de las rejillas del drenaje pluvial que hace casi un año se rompieron por el constante paso de los vehículos y, de manera eventual, el gobierno municipal puso cuadros de acero que, aunque resistentes, estaban a desnivel y provocaban conflicto vial para vehículos y peatones.
Las placas llegaron a provocar accidentes para los peatones que tropezaban en ese crucero que se caracteriza por una importante afluencia de viandantes.
Después de “meses”, las autoridades de SAPAL decidieron la intervención para colocar rejillas al ras y retirar las resistentes, pero infuncionales placas.
Los trabajadores utilizaron equipo pesado y vehicular que estacionaron sobre el carril central, situación que agravó la percepción de bloqueo y generó la protesta de peatones y conductores la mayor parte del día.




