Cerca de 10 prestadores de servicios de Jalpa de Cánovas participaron en las capacitaciones para así obtener su certificación como policía turística.
El día de ayer, se entregaron los reconocimientos faltantes a las personas que participaron en esto.
Ramiro Rojas fue uno de ellos. Él y su esposa trabajan en su pequeño restaurante ‘la mujer de piedra’, ubicado en el camino que se dirige a las presas (tanto la vieja como la nueva).
Mencionó que cuando recibió todas las charlas en las capacitaciones, los oficiales de la gendarmería les indicaban que el ser abiertos y serviciales con todos los visitantes era muy importante.
Él y su esposa ya tienen 12 años en la comunidad y con su negocio aproximadamente 6 años, pues lo instalaron cuando Jalpa de Cánovas fue nombrado como Pueblo Mágico.
Para él, es de suma importancia el buen servicio que pueda brindar a los clientes e incluso hacer amistad con ellos.
El giro de su restaurante es de comida proveniente del mar o de lagunas; mariscos y pescado.
Por otra parte, Gerardo Rojas, apodado “el chino”, fue otro de los que recibieron este reconocimiento y dijo que a él no le gusta que las personas se vayan sin explicación de los inmuebles o de los lugares que se visitan.
Dijo que días anteriores, cuando estaba el desabasto de gasolina, realmente sí sufrieron porque comparaban verduras, pescado y camarón y tenían que estar cuidando que no se les echaran a perder.
Afortunadamente, dijo que parece que esos días ya comienzan a desaparecer y se vienen los “días buenos”.




