Habitantes de la calle Nicolás Bravo se vieron interrumpidos en su transitar cotidiano debido a la fila de automóviles que cerró prácticamente todo el paso el pasado fin de semana.
La fila de los vehículos que intentaban cargar gasolina en la estación del bulevar Aquiles Serdán, iba hasta la calle Morelos, sobre la Nicolás Bravo.
Algunos vecinos trataban de tener paciencia ante la situación, pero alguno otros simplemente se mostraban incómodos y un tanto molestos por la situación, ya que no podían pasar a sus domicilios porque literalmente los autos de la fila llenaban el arroyo vehicular.
Mariana de Jesús fue una de los vecinos que se mostró incómoda y en entrevista con este diario, señaló que fueron aproximadamente 4 horas las que estuvieron imposibilitados para ingresar a su domicilio.
En todo el tiempo que tiene viviendo ahí, nunca le había ocurrido una situación así.
Dijo que cuando intentaban entrar a sus casas, las personas en la fila de la gasolina empezaban a molestarse, pensando que querían meterse a la fila.
Por lo que, durante más de 4 horas, desde las 6 hasta las 10 de la noche aproximadamente, la calle estuvo completamente cerrada para los vecinos.
«En alguna emergencia no habría forma de reacción», sentenció la señora Mariana, invitando a buscar unas vías más amplias para que la fila pase y no cierre la calle.
También dijo que no vio a ningún oficial de tránsito ni patrulla que estuviera al pendiente de la circulación, cuando por más de 4 horas ningún residente pudo entrar a su casa.



