Para algunos leoneses, los primeros rayos del sol del 2019 anunciaron un día de descanso, de pasarlo en familia o bien de curarse la cruda de la borrachera que fue la fiesta de año nuevo. Para otros, un día como cualquier otro, vendiendo desayunos en los tianguis de San Juan Bosco.
Las calles de León estuvieron semidesiertas durante toda la mañana, mas no así las menuderías y los restaurantes de mariscos, que suelen ser toda una tradición en León, ya sea para las familias que acuden a desayunar o para aquellos que se esperan sentirse mejor después de la festividad, la juerga y la borrachera.
En el Mercado de San Juan Bosco, desde las 9:00 de la mañana ya comenzaba la fila para el menudo, en los locales “Eva” y “Trini”. Eran los únicos negocios abiertos y la algarabía no cesaba.
MENUDERÍA
La menudería “Trini” tiene más de 40 años en pie. Durante las cuatro décadas, el personal se levanta desde las 6:00 de la mañana para atender a la gente, sin importar que sea un día común y corriente o el año nuevo.
Doña Irma, la encargada de la menudería, explicó que trabaja como cualquier día, atendiendo a los clientes, pues es su prioridad. Saben que la suya es uno de los restaurantes más característicos de San Juan Bosco.
Pero no solo fueron las menuderías los locales que abrieron temprano. Hubo también puestos del tianguis que se monta los martes en San Juan Bosco, alrededor del templo. El negocio de quesadillas llamado “La Morena” ofrecía productos desde temprano, y sus trabajadoras llegaron desde las 6:00 de la mañana. Para ellas, madrugar el primer día del año es tan normal como cualquier otra actividad que llevarán a cabo durante el 2019.
Los tradicionales dorilocos son otros de los productos que no pueden faltar. Bernardo Hernández, propietario de su carrito donde los despacha, junto con papas y fruta picada, comenzó a trabajar desde las 5:00 de la mañana. Tiene desde 2009 con el negocio, trabajando mientras otros descansan.




