Ayer jueves por la tarde en menos de dos horas siete personas incluyendo una mujer, fueron asesinados a balazos en dos hechos diferentes en la ciudad de Salamanca.
El primer fallecimiento a balazos ocurrió a las 15 horas al interior de un lote para la venta de carros usados localizado sobre la avenida Morelos.
Al lugar habría llegado un comando armado en una camioneta de la que no se dieron mayores características y tras entrar al local varios armados, acribillaron a quien más tarde fue identificado como Marco N. de 30 años de edad, quien quedó tendido sobre su costado izquierdo entre dos carros que están en venta, inclusive, uno de ellos, una camioneta Ford de color gris presentó varios impactos de bala en las ventanillas izquierdas.
Elementos de las Fuerzas de Seguridad Pública del estado mantuvieron resguardada el área de intervención, tras que paramédicos al revisar a la victima certificaron que ya estaba muerto.
Y LUEGO VINO UNA MASACRE
Minutos antes de las 5 de la tarde, al número de emergencias 911 llegaron insistentes llamados de ciudadanos alarmados, avisando que al interior de un domicilio de la calle Juan Díaz de Solís en la colonia Francisco Villa, al norte de ese municipio, había ocurrido una balacera y que por lo menos seis personas estaban lesionadas.
Movilizándose de inmediato al lugar elementos de la Fuerzas de Seguridad Pública del estado y posteriormente llegó en apoyo personal de la Policía Federal.
Dentro de la casa los agentes estatales encontraron con que efectivamente yacían 6 personas, una de ellas mujer, solicitando urgentemente ayuda médica, auxilio que llegó con los paramédicos de Cruz Roja, pero que al revisar a las personas éstas ya habían fallecido presentando múltiples heridas de bala en diferentes partes del cuerpo, por lo que procedieron a informar al Agente del Ministerio Público y quedando fuertemente resguardada la zona de la masacre.
Acerca de qué sucedió, pudo establecerse que momentos antes de las cinco de la tarde, llegó hasta la vivienda mencionada, una camioneta negra en la que viajaban varios hombres vestidos de negro, pertrechados y además de llevar capuchas, portaban armas de alto poder.
Que por la fuerza entraron a la casa y ya dentro una vez ubicadas las victimas los rafaguearon varias ocasiones, para luego salir, regresar a la camioneta y huir ante el estupor del vecindario.
La balacera fue tal, que las detonaciones fueron escuchadas por colonos de la Lázaro Cárdenas, colonia que linda con la Francisco Villa, y que al correrse el rumor de una masacre poco a poco se acercaron para enterarse qué sucedía.
Hasta anoche no habían trascendido las identidades de las 6 personas asesinadas, salvo el dato de que la mayoría representa una edad de entre 25 a 30 años.




