Empeñado en regresar a una final, La Máquina de Cruz Azul no pierde el tiempo en lamentos y se enfoca desde ahora en las contrataciones del próximo torneo.
No ha pasado ni una semana pero tanto el entrenador Pedro Caixinha como el director deportivo Ricardo Peláez dejaron de lado los descansos y ya anunciaron dos fichajes que quieren sean los revulsivos en ofensiva de los que carecieron en la final contra el América.
Se trata del joven uruguayo Jonathan Rodríguez y el volante mexicano Orbelín Pineda, quienes vienen de tener un torneo poco recordado para ambos.
El primero, de 25 años, será un refuerzo que por la edad, alcanzaría su plenitud futbolística en los Cementeros, no obstante, tiene todavía que mostrar sus mejores credenciales, tras su paso por Santos Laguna, donde marco 9 tantos en el Apertura 2018, siendo esa su mejor cuota goleadora en México.
El otro viene de un certamen menos que decoroso con Chivas, y suma ya tres torneos sin jugar liguilla por lo que su arribo a los Celestes tiene más preguntas que respuestas, aunque puede revivir su mejor nivel que ya mostró en El Rebaño y Querétaro, de la mano del técnico portugués.
De esa forma, la afición Celeste comienza a ilusionarse por enésima vez en cuanto al armado de su equipo, que pinta para continuar pero que de entrada pondría mucha competencia interna de medio campo hacia el frente.
Ahora el dilema es de Caixinha, técnico que no tiene miramientos para sacar a alguien de su once si no muestra su mejor forma.
La Máquina se pregunta si será suficiente para terminar su sequía de títulos de Liga, pero tiene la certeza de que por lo menos, la propuesta tendrá que ser más ofensiva que la de la final.
El objetivo es claro: no claudicar, y el intento se centra en tener uno de los mejores planteles del balompié mexicano, compitiendo con Tigres, América o Monterrey.




