El campeón vigente cumplió… a secas.
Haciendo valer su condición de favorito, Real Madrid dio cuenta sin problemas del Kashima –victimario de Chivas– en las semifinales del Mundial de Clubes celebrado en Emiratos Árabes Unidos. Un triplete de del galés Gareth Bale, que ya suma seis goles en el global de la competición, abrió y cerró la cuenta para la Oncena de Chamartín que arribó a medio oriente para disputar el certamen en calidad de campeón vigente, tanto de éste como de la UEFA.
Ahora enfrentará en la gran final a ‘la cenicienta’ del torneo, el Al Ain que llegó desde el repechaje para colarse a la última instancia eliminando a River Plate.
En un duelo que realmente ofreció poco por parte de ambos conjuntos, lo que terminó sobresaliendo fueron las jugadas mismas de los goles pues, en dos de los tres que anotó el cuadro merengue, se logró ver un par de pinceladas de calidad entre Marcelo y el definidor del hat-trick: Gareth Bale.
El primero llegó antes del descanso con una pared entre los mencionados, donde ‘Kalimba’ habilitó a ‘Meteoro’ dentro del área para que éste cruzara pegado a segundo palo.
El segundo llegó apenas arrancando la parte complementaria, en un terrible error de la defensa que el mismo galés aprovechó para marcar el segundo.
Y el tercero llegó nuevamente en una combinación semejante a la primera, y Marcelo puso balón dentro del área, cargada a la izquierda, para que Bale fusilara con la pierna buena, la chueca, y colocara el tercero.
Kashima reaccionaría a falta de 12 minutos para la conclusión, pero sólo para volver un poco más decoroso el encuentro, y así todo terminó con un definitivo 1-3.




