¿Te gustan las posadas?
¿Cuánto tiempo hace que no vas a una posada tradicional?…
Hace un par de días vi una imagen en facebook que decía que era una tristeza que en las posadas ya no hubiera ponche, villancicos, piñatas y lucecitas de bengala, porque ahora solo se trata de tomar alcohol, no se ustedes, pero yo sí sentí nostalgia.
Las posadas iniciaron oficialmente el 16 de diciembre, son 9 días antes de navidad, justo el 24 de diciembre se celebra la última y tienen su origen en México, bueno, más o menos, déjame te cuento.
El origen de las posadas es religioso, representan el peregrinar de María y José en su camino a Belén y desde finales del sigo XVIII son realizadas por las familias.
Se dice que antes de la llegada de los españoles, los aztecas celebraban durante un periodo de tiempo equivalente a un mes aproximadamente (el equivalente a nuestro mes de diciembre) la llegada de Huitzilopochtli, el dios de la guerra; también se esperaba la llegada del solsticio de invierno y se hacía una celebración en todas las casas y se ofrecía comida a los invitados.
Con la llegada de los españoles, llegó también la tradición de las posadas, recordemos que los españoles evangelizaron e implantaron sus costumbres, tratando de acoplarlas con la de los pueblos originarios, así fue como se suplió la festividad al dios de la guerra que iba más o menos a la perfección con el nacimiento de Jesucristo. Aunque al principio esas fiestas se llamaban “Misas de aguinaldo” debido a que consistían en oficiar misas del 16 al 24 de diciembre y al final dar regalos denominados “aguinaldos”. A lo largo del tiempo se han ido agregando elementos como lucecitas, bolos (parecidos a esos aguinaldos del pasado), piñatas que también son una representación del bien y del mal con sus picos que hacen alusión a los pecados capitales y los dulces que nos recuerdan las virtudes que vendrán de vencer al mal. Las posadas salieron de los templos a las calles de los barrios y pueblos con el fin de hacerlas más populares entre la gente.
Punto interesante y muy cercano a las posadas son las pastorelas, que también representan la más esencial lucha del bien (con los ángeles) y el mal (con los diablos), siendo los pastores quienes deben decidir por qué lado seguir, se originaron también con el objetivo de evangelizar y explicar algunos aspectos de la religión a los pueblos originarios de México.
Tanto las posadas como las pastorelas son ejemplos palpables de esa mezcla que somos como país, es la representación de dos mundos; podría creerse que está más cargado hacía la parte española, pero no olvidemos que muchas de las tradiciones fueron aceptadas porque se parecían en esencia a lo que ya se tenía y se celebraba.
A la fecha las posadas se realizan de manera diferente de acuerdo a la tradición de cada lugar y existen una gran cantidad de pastorelas que conservan la misma esencia pero que aprovechan para ponerles puntos de actualidad con diversos temas… me agrada que la tradición no se pierda, me entristece pensar en que se está perdiendo, que ahora dices posada y se trata de una fiesta como la que podría hacerse cualquier día del año y no estoy en contra de las fiestas, de las reuniones entre amigos o las celebraciones empresariales, estoy en contra de que dejemos ir nuestras tradiciones sin detenernos a pensar en que de alguna manera estamos dejando ir parte de nuestra historia.
Por: Magnolia Flores Tapia




