Se entregaron poco más de 100 escrituras a familias francorrinconesas, tanto de la zona urbana como de la zona rural del municipio.
Dicha entrega de realizó en un evento que tuvo lugar en el Jardín Principal de San Francisco y que contó con la presencia de Autoridades Gubernamentales y con más de 100 beneficiados.
Estas entregas fueron por parte de 2 programas: el de Asentamientos Humanos, que generó 100 escrituras; y por parte del programa de Regularización de Predios agrícolas y ganaderos de pequeña propiedad, carentes de título en el Estado, el cual generó 13 más.
Las comunidades y colonias beneficiadas fueron el Barrio de Guadalupe, el Guaje, El Jaralillo, el Tecolote, Centro y Tanques del Mezquitillo, la Soledad, Rancho Mocho, San Francisco Buenavista y Tortugas.
También las colonias Renovación, Vista Oviedo, Lázaro Cárdenas, Nueva Santa María y San Cristóbal resultaron beneficiadas, siendo estas últimas dos las que mayor número de beneficiarios tuvieron: 16 y 81 respectivamente.
Durante el protocolo, el presidente municipal Javier Casillas se dirigió a los beneficiarios mencionando que esta acción, por muy simple que parezca, lleva una labor enorme de varias personas y estas acciones se hacen con la intención de que la ciudadanía confíe en su gobierno.
En este sentido, exhortó a los beneficiarios a ser portavoces de que los procesos de regularización son reales y se obtienen resultados, pues mencionó que la comunidad de San Ignacio es la segunda más importante del municipio en cuanto a habitantes y quiere lograr una mayor regularización en ella.
Así mismo, agradeció la paciencia que los beneficiarios tuvieron en todo este proceso ya que algunos esperaron hasta 3 años para finalizar el trámite y ver el resultado.
Destacó que la escritura que recibieron puede ser considerada como un patrimonio, y una certeza del lugar donde viven y que abre las posibilidades de que puedan participar en más programas de los distintos niveles de gobierno.
Por su parte, el señor Joel Ornelas, habitante del Centro del Mezquitillo, comentó para EL HERALDO que él inició su trámite en 2015, y en todo el proceso hubo citas y reunió los requisitos que tenía que presentar para concluir el proceso.
Destacó que tanto él como los encargados del programa nunca perdieron el interés ni la comunicación para terminar completo el trámite.
Ahora que recibió su escritura, se siente más seguro de poder hacer y decidir respecto a la propiedad; y al mismo tiempo, está más tranquilo por poder ofrecerle a su familia esa seguridad jurídica de un hogar.



