De los 9 boleros que laboran en Jardín Principal de San Francisco del Rincón, sólo 2 trabajaron ayer a causa de las lluvias.
Vicente Villa Hernández, quien se dedica a esta labor desde hace poco más de 10 años, comentó para El Heraldo que en tiempos de lluvias los trabajos para ellos disminuyen un 50% aproximadamente.
Regularmente al día realiza entre 6 y 7 boleadas, sin embargo, cuando el clima está lluvioso solamente resultan 3 clientes.
Incluso ayer, 7 de sus compañeros ubicados alrededor del Jardín Principal faltaron y dejaron sus espacios libres, beneficiando de alguna manera a los 2 boleros que sí trabajaron porque obtuvieron un poco de más clientes.
“La labor no es constante” expresó el señor Villa, ya que hay días en los que puede estar muy soleado y solamente bolean 4 pares de zapatos.
Declaró también que los materiales con los que labora, como la grasa, la tinta fuerte, cremas y el jabón de calabaza que se utiliza para limpiar la piel de los zapatos, tienen un precio alto.
Así mismo explicó que los días lluviosos hacen que los zapatos no tengan el mismo brillo que en un día soleado, puesto que la humedad no seca la crema de bolear o a la grasa completamente.




