Luego de que sus declaraciones causaron polémicas reacciones de rechazo entre la opinión pública, sobre el pasado puente vacacional revolucionario, en tono a los turistas quienes “invadieron Guanajuato, no se hospedaron, tampoco consumieron nada de servicios y provocaron aglomeraciones en calles, caos vial y generaron basura, por lo cual se requieren de visitantes con otro perfil de mejor poder adquisitivo”, el edil Alejandro Navarro Saldaña salió al paso y recompuso la plana con su posicionamiento: “Todos son bienvenidos”.
El munícipe en su momento se quejó al lamentar que pese a la afluencia de visitantes, éstos no dejaron suficiente derrama económica, al tiempo que trascendió entre lugareños que ellos y sus familiares resultaron afectados por la poca afluencia de clientes a sus numerosos establecimientos restauranteros y hoteleros de los que son propietarios, cuyas tarifas que ofrecen “son muy costosas y ofrecen mal servicio” y sus declaraciones “en lugar de atraer, ahuyentará a turistas”.
No obstante, el edil admitió que sus señalamientos sobre los turistas causaron molestias y con efectos mediáticos, porque además, refirió que muchos de ellos llegaron en camiones foráneos que los transportaron desde Morelia, Michoacán, Aguascalientes y de Guadalajara, Jalisco, quienes “llegaron al mediodía, pero traen sus propios alimentos y no consumen nada en restaurantes ni se hospedan en hoteles, para retirarse el mismo día por la noche sin generar derrama económica”.
Arrepentido
“Somos una ciudad turística. Esto nos convierte en un municipio privilegiado, pero también nos da una gran responsabilidad, y debemos unir los intereses de los turistas, quienes merecen disfrutar su visita lo más posible, y el de los guanajuatenses, quienes exigen una ciudad próspera y ordenada, y reitero mi compromiso de posicionar a Guanajuato Capital entre las ciudades más recomendables del país para visitar, por su belleza incomparable y la hospitalidad de nuestra gente”.
“Reconozco la responsabilidad de las repercusiones mediáticas y sociales que generan mis palabras; quienes me conocen saben que soy una persona cercana, pero también enérgica e impetuosa, y a veces, en este afán por proteger los intereses y el bienestar de los guanajuatenses, puedo no tener la razón. Les aseguro que no es mi intención ofender a nadie, al contrario, quiero que cualquier ciudadano, sea cual sea su condición económica, estado o nacionalidad, venga a Guanajuato, y se enamore de nuestra ciudad, que se quede aquí el mayor número de días posibles y consuma nuestros productos locales”.




