Ahora que se ha construido una nueva ciclovía en la zona del Malecón del Río, con trabajos transitan las bicicletas y los coches… y con trabajos, los peatones. Así lo consideran vecinos, trabajadores y transeúntes del lugar.
Pese a que en la edición del día miércoles de este medio informativo, se anunció que el director de obra pública, Carlos Cortés Galván, señaló que “las obras del Malecón se realizan de acuerdo al Instituto Municipal de Planeación (IMPLAN), en beneficio de peatones, ciclistas y automovilistas, con las especificaciones técnicas dentro de la norma”, la gente de a pie y en vehículos parece no estar muy de acuerdo.
Carlos Montes trabaja en una fábrica frente al malecón. No puede sino quejarse de las “modificaciones” de la avenida, que ahora se encuentra demasiado estrecha. “No podemos ni movernos tantito, porque los tránsitos ya andan diciendo que nos quitemos. Como muchas obras públicas nomás nos vino a causar un desastre”, se queja.
AL VAPOR
Otro de los usuarios es Roberto Suárez, quien intenta desplazarse en su bicicleta, y sin dudarlo, apunta: “Lo único que hicieron fue aumentar banqueta. Esto no es una ciclovía como tal. Para variar, como muchas obras, están hechas al vapor y sin pensar en la gente”.
Lo cierto es que los coches, camiones, camionetas y motocicletas pasan por las calles del malecón con un carril más estrecho. Eso se percibe de manera instantánea.
Otra de las muchas usuarias es Goya Almaguer, quien tiene toda su vida residiendo cerca del malecón. Actualmente, con más de sesenta años de edad, comprende que los cambios son necesarios y buenos, pero las obras no dejan de ser un tanto molestas.




