León contabilizaba hasta la noche de este 16 de mayo,  en lo que ha transcurrido del 2018, un total de de 141 homicidios dolosos, de los cuales 21 fueron consumados en el transcurso de 16 días.

Y la mayoría siguen siendo asesinatos cometidos al estilo del crimen organizado, mientras las autoridades siguen incapaces de contener el fenómeno criminal y los candidatos a la Alcaldía hacen promesas de combatirlo.

Mayo abrió la contabilidad de asesinatos premeditados, planeados y ejecutado con toda la ventaja el mismo 1 de mayo con el asesinato de un distribuidor de una empresa cervecera.

Esperaba la fila de autos de una gasolinera para abastecer el suyo, un Jeep Cherokee último modelo, que no dejó de llamar la atención.

Al día siguiente otro asesinato ejecutado con precisión terminó con la vida de otro hombre cuando salió de su casa a calentar su automóvil para iniciar sus actividades, en la calle Oriol, casi esquina con Garza, en la colonia Santa Rita.

Por la tarde del mismo 2 de mayo, Roberto, un empleado de mecánica de bicicletas, discutió con su primo, un albañil llamado Juan José, a quien apuñaló y dio muerte. Roberto quedó en prisión preventiva y es procesado por homicidio.

El jueves 3, se contabilizaron tres asesinatos:

El cuerpo de un hombre asesinado fue encontrado envuelto en una cobija en las inmediaciones del bulevar Malaquita, en Paseo del Country.

Por la tarde un hombre fue ejecutado a balazos en la calle Heno, de la colonia Valle Hermoso, y salvo algunos datos, las autoridades no tenían pista de los asesinos.

Por la noche, Álvaro e Irma, su esposa, fueron atacados a balazos en la puerta de su casa apenas al legar su vehículo.

Él murió; ella sobrevivió con lesione leves y esta semana fue detenido y vinculado a proceso penal su probable homicida.

VIOLENCIA CONSTANTE

El viernes 4 fue denunciado un asesinato cometido en la finca en que se refugiaba la víctima, en la calle Santa Elena 230, de la colonia Killian.

Era un hombre que fue agredido a golpes y asesinado por estrangulamiento; un lavacoches de esa zona presuntamente por cuatro hombres que fueron vistos alejarse del lugar.

El domingo 6 César ‘El Becerro’, fue acribillado a balazos por uno de tres hombres que viajaban en una motocicleta. Contra esa víctima fue empleado un fusil de alto poder. Los homicidas escaparon.

Esto ocurrió en el barrio de San Miguel.

El lunes 7 fue asesinado en su negocio denominado Barbería, en Salida de los Gómez, el barbero y comerciante Rigoberto ‘El Leches’, ultimado a balazos por pistoleros que entraron a su negocio.

El martes 8, en un predio aledaño a la colonia Arboledas de los Castillos, fue asesinado a balazos por dos hombres que llegaron hasta él, Raúl, un albañil desempleado, con problemas de adicciones. La venta de drogas es una línea de investigación del crimen.

El miércoles 9, fue asesinado con disparos hechos desde un auto contra la víctima, que viajaba en una motocicleta, el comerciante de calzado (según versiones de su familia) Alan Santiago, vecino de la colonia Ampliación Medina.

Viajaba en su motocicleta por la calle Río Bravo cuando fue ultimado, y minutos después fue detenido en la colonia San Nicolás su probable homicida, Leonardo, quien ya es procesado penalmente y está preso.

SE VIVE CON MIEDO

El viernes 11 por la mañana, entraron pistoleros a la casa de Jonathan, y le dieron muerte a balazos. Esto en la calle Covadonga, de la colonia Vibar.

La víctima tenía problemas de la visión, era desempleado, habitaba solo la finca y frecuentaba bandas y personas con problemas de adicciones en la zona, según las investigaciones.

Esa misma noche, en las calle Enrique Aranda Guedea y Juan Ruiz, fue asesinado a balazos el albañil Sergio Anselmo ‘El Chucky’, quien cubría lo que ya se viene transformando en un perfil de víctimas de este tipo de ataque: Desempleado, con problemas de adicción, relacionado con grupos de la zona donde vivía.

El mismo ataque dejó lesionado a otro hombre.

El mismo fin de semana, en un edificio de departamentos de Río Mayo y Centenario, fue asesinado a balazos José Rosario ‘El Chayín’, vecino de la colonia Parques la Noria.

Fue acribillado en un pasillo de dicho edificio. La misma construcción fue lugar donde se refugió y murió un hombre acribillado a balazos en la vía pública escasas dos semanas antes.

En otro hecho, dentro de su camioneta Chevrolet, en la calle La Luz, comunidad de Duarte, fue muerto a balazos el albañil Andrés. También tenía problemas de adicciones.

En la comunidad rural de El Copete, fue asesinado a balazos en el patio frontal de su casa, el albañil Refugio, víctima de un ataque lanzado desde el exterior de su casa. La Procuraduría General de Justicia investiga si un familiar de la víctima es quien le dio muerte.

NO HAN PARADO

El sábado 12, al amanecer, fue reportada la cabeza de un hombre sobre una hielera en la calle Betania de la colonia San Felipe. La víctima de ese asesinato no ha sido identificada ni ha sido localizado su cuerpo. No hay pista de los asesinos.

El mismo día perdió la vida en el Hospital General Regional, Alfredo, quien sufrió un impacto de bala en el cuello que le habría disparado un empleado de un establecimiento comercial de la calle Asturias, casi esquina con San Juan Bosco.

El Ministerio Público investiga si el ahora occiso participaba en un atraco a mano armada cuando fue lesionado.

El domingo 13 por la tarde, en terrenos de una gasolinera de la carretera León-Cuerámaro, en el entronque con la entrada a La Esmeralda, fue asesinado a balazos el taquero romitense Eleazar, por dos hombres que se acercaron hasta la camioneta en que esperaba la víctima a su padre para marcharse a su casa en la comunidad de Mezquite Gordo.

El martes 13 fue asesinado a balazos en un ataque lanzado con armas de alto poder, Eleazar ‘El Carbonero’, vecino de la colonia Peñitas, y resultó herido el conductor del auto en que viajaban ambos.

Este miércoles 16 por la noche fue asesinado en el interior de su casa Armando, en la calle Saturno, colonia San Felipe de Jesús.

En los más de los casos el Ministerio Público investiga indicios de actividades criminales como las posibles motivaciones de los homicidas.