Hoy es el tercer día de actividades de la Motofiesta León 2018, este es el día decisivo según comentó el comité organizador, pues es la llegada masiva de los motociclistas que aún faltan de arribar.

Todo prácticamente se encuentra listo dentro de las instalaciones; en esta edición se acondicionaron 350 carpas que ya se encuentran en su totalidad rentadas en el moto-camping, el cual ya se encuentra ocupado en un 80 %.

Prácticamente los visitantes nacionales ya disfrutan de la Motofiesta, ahora se espera con los brazos abiertos a los extranjeros provenientes de Brasil, Canadá, Argentina, Colombia y Estados Unidos,

El Heraldo de León platicó con algunos “Bikers” para saber su sentir en torno a este magno evento, en el que todos coincidieron que desean que se quedé atrás el tema de la inseguridad, para así convivir en días de motociclismo y hermandad.

LOS HERMANOS APACHE

Ellos no necesitan ser parte de un club para participar en la Motofiesta, simplemente son cuatro amigos que disfrutan de su amistad y la adrenalina de una motocicleta. Adriana López, “El apache”, Mauricio González y Juan Carlos Lugo, son cuatro personajes, orgullosamente Panzas Verdes,  que desde hace diez años visitan el evento con un peculiar atuendo que llama la atención de todos.

“Nuestra misión principal es apoyar a los compañeros que vienen de fuera,  si se les baja su batería, alguna falla mecánica, guardar equipo y  ofrecemos alojamiento y alimentos; nuestra vestimenta lo dice todos, estamos para servirles como buenos indios”, expresó “el apache”.

LOS LOBOS SIEMPRE CON LA MOTOFIESTA

Roberto Caudillo, presidente del Motoclub Lobos, es uno de los que orgullosamente ha visto crecer la Motofiesta, “A mí me tocó estar presente desde la primera edición, pocos saben que fue en un baldío y cada vez fue creciendo más hasta que se convirtió en este monstruo. Quiero aprovechar para decir que no se necesita el alcohol para pasársela bien, yo vengo con mis dos hijos y no todo es relajo”.

Los Lobos, por tradición, el día de hoy preparan comida para alimentar a los motociclistas que llegan manejando largas horas por carretera.

“Para lo que nos alcanza les damos a los que vienen de fuera, queremos que se lleven un buen sabor de boca de León”, recalcó el Lobo mayor.

SIN EXCESOS

Para Roberto Galicia Romero, “Chivo”, este es el segundo año que visita la Motofiesta. Él asiste desde el Estado de México, junto con su esposa y amigos, pero desde hace dos décadas pertenece al club “Los solitarios”, que fue fundado por un matrimonio; desgraciadamente uno de los fundadores falleció en un accidente y en honor a él continuaron con esto que él llama “filosofía de vida”.

“Somos como quien dice, los nuevos visitantes de este cotorreo, es un fiesta buena, muy grande, con gente de muchas partes. Lo único malo es que hay exceso de alcohol. Todos venimos a pasarla bien, sólo que se midan, no hay bronca, el chiste es disfrutar del evento”.