Hablar de la calle Madero hoy en día es hablar de diversión ilimitada por las noches y horas de tráfico por las tardes, pero en antaño, esta calle no contaba con la gran cantidad de bares y cafés que podemos encontrar en esta ya tan famosa calle.

Desde el Arco de la Calzada hasta culminar con la zona peatonal, podemos encontrar viejas casonas, algunas han fungido como casas de asilo, o de hospicio e incluso funcionaban como hostales para los amantes viajeros, quienes en primera instancia lo primero que hacían era visitar el templo Expiatorio, ese mítico lugar del cual cuenta la leyenda que primero se terminaría el mundo antes de que éste fuese terminado en su totalidad, hoy día son muchas las personas que pueden disfrutan tan imponente obra arquitectónica.

Regresando un poco a lo que anteriormente se podía encontrar en esta calle, en cuanto a bares se refiere, no hace muchos años los leoneses disfrutaban de El movimiento, Alison Café, la Décima Musa, La Monarca, algunos de ellos aún continúan ofreciendo sus servicios. Ahora son más de veinte los establecimientos en los que podemos pasar una gran noche llena de música, diversión y una grata compañía.

Quizá son pocas las personas que al entrar a alguno de estos bares o cafés de la calle Madero, se pregunten sobre la historia del lugar, igual también pueden ser pocos los que aprecian cada detalle de estas otrora viejas casonas, la mayoría de ellos van a pasarla bien, convivir y llevarse gratos recuerdos de esta ya emblemática calle lugar en donde… La música, la diversión y el buen ambiente nunca terminan.