Otra vez el Gobierno del Estado pretende engañarnos. Ya lo hicieron con Escudo, un programa al que le están inyectando 2 mil 700 millones de pesos de nuestros impuestos y que a la fecha no arroja los resultados prometidos. La próxima farsa que se maquila desde Paseo de la Presa es la llegada de la Policía Militar; son 3 mil 200 elementos que estarán en Irapuato, ahí se construye la Brigada, ahí vivirán las familias de los soldados, dentro de la XII Región Militar.

¿Por qué en Irapuato? Porque el Gobierno del Estado y el Municipal fueron incapaces de adquirir la tierra para construir el cuartel en donde más se necesita: en León, y eso que presumieron con bombo y platillo que ya habían llegado a un acuerdo con ejidatarios para comprar sus tierras. Fueron incapaces de negociar, como históricamente lo han sido; o pagan sobreprecios (Cereal y Pastas Finas o los terrenos para Toyota, por ejemplo), o no pagan nada.

El sello de la casa es precisamente la incapacidad de hacer las cosas. Lo mismo pasó durante años con los parques industriales, dijeron que no había tierras y por eso León perdió la oportunidad de atraer inversiones. Hasta la segunda alternancia demostramos que sí se podía, y entonces intentaron seguir nuestros pasos.

León es la ciudad con la mayor población y con los más grandes problemas de inseguridad en el estado. Aquí se necesitaba la Policía Militar permanentemente, como refuerzo a las autoridades locales, y no los mil elementos que prometió el gobernador Miguel Márquez para esta localidad.

Pero el engaño no es la llegada de la Policía Militar por sí misma, de hecho será benéfico para el estado, la farsa está en que el Gobierno de Márquez intentará hacernos creer que el problema de la inseguridad es del Ejército y no del Estado. Así como nos dijeron que Escudo nos salvaría –y no funcionó-, ahora dirán que el Ejército será quien restablezca el orden. Pero sin la efectiva coordinación de las autoridades estatales y municipales, la Policía Militar poco podrá hacer.

Hay que recordar que las funciones de la Policía Militar no son las de reemplazar a la policía preventiva como la primera autoridad en atender un hecho delictivo en el momento en que éste ocurre, no es perseguir delincuentes, ellos apoyarán con acompañamiento, como refuerzo, siguiendo la (fallida) estrategia que dicta la Secretaría de Seguridad Pública estatal y las direcciones de Policía en el Municipio.

Necesitamos ver que Escudo funcione, no en lo administrativo, sino en lo operativo.

¡Nos leemos la próxima semana!