Muchos son los templos en León y mucha la devoción de los fieles leoneses, pero hay uno que cobra particular importancia durante el día de la Virgen de Guadalupe y en el llamado “Día de los inditos”; nos referimos, por supuesto, al Santuario de Guadalupe.

Un libro disponible en el Archivo Histórico Municipal, donde se detalla la historia del templo del Santuario de Guadalupe, es “León: 500 años de Historia” escrito por Jesús Ojeda Sánchez, donde se narra que a finales del siglo XIX, el llamado Cerrito de San Lorenzo estaba despoblado y se colonizó a raíz de la terrible inundación de 1888, cuando los damnificados tuvieron que refugiarse en las alturas. Fue en ese terreno donde una acaudalada dama de nombre Manuela Herrera de Gorráiz, decidió que allí se construiría el ahora famoso templo.

CELEBRÓ
Los planes de construcción del templo tomaron años, y cuando avanzaron, poco a poco produjeron emoción en los leoneses. Incluso el padre Pablo de Anda, a finales del siglo XIX, celebró una misa en una de las capillas todavía en construcción.

Desde el 12 de enero de 1876 comenzó la tradición de los niños disfrazados de inditos, otra de las costumbres leonesas en las que el Templo del Santuario ha sido un escenario muy importante.

El texto citado apunta: “todavía en 1888 el templo tenía muros y bóvedas encalados, lleno de andamios y postes, como bosque por donde circulaban los fieles: el enlozado pavimento a medio construir, la obra avanzaba lentamente, pero segura y armoniosa”.

A siglos de haberse construido el templo del Santuario de Guadalupe, su importancia histórica para la ciudadanía leonesa persiste, sobre todo, en los días 12 de los meses de Diciembre y Enero.