Esta semana ha sido abundante en noticias importantes de las que quisiera recordar el lunes aquella fecha histórica en 1938, donde se decretó la expropiación petrolera por el entonces presidente y recordado por sus grandes acciones gubernamentales, Don Lázaro Cárdenas del Río; ya hemos tratado ese punto y seguiremos abundando en fecha próxima, pero solamente quiero hacer una pregunta ¿de verdad se expropió el petróleo? Porque seguimos importando gasolina; el 80% del consumo nacional lo importamos, aun con la producción nacional de todas las refinerías y una nueva refinería proyectada en Dos Bocas, Tabasco, para ser construida por compañías extranjeras y habrá que investigar más de este asunto, pero espero que tomen una buena decisión, pues las referencias que se tienen, fuera de la decisión gubernamental, no son precisamente recomendables.

Este 21 de marzo, que fue el origen de que el lunes no hubiera labores de trabajo en bancos, industrias y algunos servicios, se recordó el aniversario del natalicio del presidente Benito Juárez, de quien dice nuestro presidente López Obrador  ha sido el mejor presidente de todos los tiempos de México.

En un suceso muy importante en la vida nacional, en Acapulco se celebró la Convención Nacional Bancaria, en la que parece que hubo un éxito pleno, pues se pusieron de acuerdo los banqueros con los planes de gobierno y se mostraron generosos para ofrecer los servicios para financiar todos los proyectos que ha prometido este gobierno en voz de su presidente López Obrador.

Como dice el dicho popular, estos empresarios “no dan paso sin huarache”, pues quedan bien y hacen negocio. Lo que habrá que discutir si es que se acepta, porque finalmente es deuda interna, es si las tasas de interés son convenientes. El pueblo no decide nada de esto a pesar de lo que dice el presidente, los arreglos son en forma cerrada y de muy alto nivel, esperemos una buena negociación si es que se decide ese camino.

En una entrevista de Carlos Puig con el secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, indicaba que hay aproximadamente 50 bancos, de los cuales 5 o 7 máximo son los que poseen mayores recursos y apoyo extranjero.

En su discurso en esta asamblea el presidente López Obrador les pidió que redujeran las comisiones, ya que se les ha pasado la mano a todos con el dinero que envían nuestros connacionales desde Estados Unidos,  y creo que tiene razón, pues no es adecuado ni ético especular quitándole, vía comisiones altas, a las clases más necesitadas que dependen de la aportación y el sacrificio que hacen las personas que luchan por sobrevivir afrontando malos tratos, racismos y un continuo desprecio del presidente Trump y de paso.

Nuestro presidente dio a entender que para tener progreso, un fin más alto del que tenemos actualmente y mejorar las expectativas, se necesita que las tasas de interés se reduzcan, pues explicó que aunque él tenía el poder por decreto de determinar esa situación, prefería que hubiera por sana competencia la reducción de los beneficios obtenidos, pues hay más del 50% de la población adulta que no tiene acceso a los movimientos bancarios, eso en la ciudad, en la zona rural desaparece todo rastro de movimientos bancarios y este sector vive aislado y cuando tiene necesidad de algún recurso tiene que recurrir a gente sin escrúpulos mal llamados agiotistas y volvemos a lo mismo, los que menos tienen, tienen más abusos y problemas para obtener el bienestar que tanto necesitan.

Esperamos que los banqueros se sensibilicen, dice el presidente con su política de no obligar a nadie y quiere convencer por la buena, ojalá que esa política que tanto pregona le sea útil y provechosa.

Por último ayer sábado recordamos con tristeza el magnicidio de Luis Donaldo Colosio, que no se aclaró totalmente. Hoy hay dos noticias que surgen: nuestro presidente dice que había cenado dos días antes con él y segundo que va a iniciar una nueva investigación para esclarecer hechos y quizá nos den explicaciones ciertas, pero lo que no podemos quitarnos de encima es la tristeza de haber tenido un posible líder, independientemente de cualquier partido, que hubiera podido cambiar a México de una forma diferente. En su lugar este partido propuso al presidente Zedillo, de lo que ni él mismo puede presumir de grandes éxitos y hay pocas cosas agradables que comentar.

Todos los temas que hemos escrito en esta ocasión invitan a la reflexión, pues hay muchas cosas que podrían resultar importantes, pero hasta ahorita es muy poco tiempo para evaluar este nuevo régimen y todavía hay claroscuros que impiden hacer un juicio sereno, lo que sí podemos afirmar es que estamos con la esperanza de que este gobierno que encabeza el presidente López Obrador tenga suficientes aciertos, pues si a él le va bien, a todos nosotros los mexicanos también nos irá bien.

Pido una disculpa, pero tengo un deseo personal de enviar un mensaje a alguien muy cercano a mi corazón.

¡La vida empieza a los 77 años, felicidades, sé feliz!

Atentamente
Ing. Pedro Medina Hurtado