La generación Millennial está optando por una tendencia que incluye un nuevo modelo de familia: perros/gatos y amigos.

Un 54. 9 de las familias en México cuentan con una mascota, sin embargo, ahora son tratados como un integrante más de la familia.

Algunas parejas prefieren adoptar un perro o un gato, antes que un niño, por lo que evitan ser padres.

En lugar de tener una pareja formal, viven solos e independientes, en compañía de mascotas que se vuelven sus perrhijos o gathijos.

“Desde que nos íbamos a casar le dije a mi esposo que no quería tener hijos, que no estaba en mi proyecto de vida, él estuvo de acuerdo, nos casamos y ahora adoptamos dos perros que son como nuestros hijos”, refirió Norma.

La pareja se dirige a los perros como hijos, “son mis hijos, yo les digo así, son traviesos, los cuidamos, protegemos, estamos a su cuidado, les compramos ropa, ellos nos llenan de cariño y somos felices”, manifestó.

Este nuevo “modelo de familia” se ha convertido en un mercado en ascenso en el país.

De acuerdo al Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el 54.9 por ciento de las familias mexicanas tiene una mascota (datos recabados hasta 2014).

Para los jóvenes solteros que habitan en convivencia, el perro o el gato no es una mascota, sino un hijo al que visten y tratan como un ser humano.

HUMANIZAN

Las mascotas son humanizadas por los dueños que pretenden que los demás lo vean así.

En el Zoológico de León se adecuó un área para llevar a las mascotas (perros), derivado a la relación tan estrecha que han desarrollado los humanos con los perros.