Croacia tiene solamente 27 años de existir como país independiente, sin embargo ha logrado lo que estados con décadas de ventaja no: su primera final en Copa del Mundo de futbol.

Zlatko Dalic es el técnico croata que ha llevado a su equipo a un hito en la historia de su país, con una generación que combina juventud y experiencia, con el factor en común de tener a 10 de sus 11 titulares jugando en 5 de las mejores ligas del mundo.

El salto no fue sencillo, pues en el amanecer de la década de 1990 el país se sumió en una sangrienta guerra con Serbia, con Luka Modric, Ivan Rakitic o Mario Mandzukic como damnificados del conflicto.

 

 

 

 

PARTE DE YUGOSLAVIA

La independencia croata se declaró oficialmente el 8 de octubre de 1991, aunque el futbol ya se asomaba desde antes como la salida de sus deportistas.

Como parte de la antigua Yugoslavia, Croacia aportó una base de jugadores meses antes de su independencia para derrotar a Suecia en un juego internacional.

Antes, la nación de Croacia aportó a Roberto Prosinecki, Robert Jarni, Alen Boksic, el portero Tomislav Ivkovic y un joven delantero Davor Suker.

Yugoslavia calificó a segunda ronda y venció a España en octavos de final, pero luego cayó en penales contra la subcampeona de ese torneo, Argentina.

 

 

 

VIOLENTO SURGIR

POR LA GUERRA

A su regreso a casa, los croatas no imaginaron lo que estaría por venir, una guerra de 3 años que ensangrentaría hasta el futbol.

El 13 de mayo de 1990, el pequeño Modric de 5 años quería seguir la transmisión del juego entre el Estrella Roja de Belgrado y el Dínamo de Zagreb, compromiso que no empezó por una invasión de los aficionados entre el estallido de la guerra.

Los croatas tomaron al Dínamo como un símbolo nacionalista y la guerra estalló.

Luka tuvo que huir a Zandar luego de presenciar el fusilamiento de su abuelo, mientras que la familia de Rakitic huyó a Suiza, donde él nació.

Otros como Mandzukic, tuvieron que regresar a su país luego de que se le revocara un permiso en Alemania, pero motivado por el Mundial de Francia, se enroló en las filas del Dínamo en su inicio como profesional.

 

 

 

 

LIGA MEDIA, TALENTO MIGRANTE

Tras su surgimiento como país, el futbol croata, que ya había sido instrumento de escape para muchos, ya sea como práctica habitual o profesional, tomó un cierto auge.

Ya con la independencia reconocida en Europa, la Primera Liga de Croacia comenzó en 1992, año en que también se unieron a la UEFA y fueron reconocidos por FIFA.

Sus mejores equipos eran el Dínamo y el Hajduk Split, quienes inauguraron el torneo con 10 equipos más, siendo el Split el primer campeón.

Meses después, la liga aumentó a 16 y 18 equipos y no tuvo descensos hasta 1995, cuando las divisiones croatas, de donde empezaron a surgir sus talentos locales, habiendo superado la violencia inicial, se consolidaron.

Aunque no logran trascender a nivel europeo, los principales Dínamo y Hajduk han dominado su liga siendo junto al NK Zagreb y el HNK Rijeka los únicos campeones hasta ahora. En la actualidad tienen 10 equipos y 10 estadios, como el Maksimir de Zagreb, donde también juega su selección de local.

SUS FIGURAS DE

CLASE MUNDIAL

Croacia se empezó a hacer de su propia historia en el futbol muy pronto tras su separación de la antigua Yugoslavia. Por eso, tomaron la base croata e hicieron su propia selección que fue alimentada en base a su pronto éxito, con el tercer lugar en Francia 1998.

Las principales ligas europeas voltearon a la joven nación y ficharon a sus mejores jugadores.

El principal caso fue el de Davor Suker, que llegó al Real Madrid previo a la Copa de Mundo. Otros como Slaven Bilic, jugaban en el Everton inglés, Aljosa Asanovic, en el Napoli, Robert Jarni en el Betis español, Zvonimir Soldo, Darío Simic en el Valencia, entre otros.

Ya en el nuevo siglo, Croacia se quedó un poco atrás con Selección, quedando en fase de grupos en 2002 y 2006, no obstante, la calidad seguía presente.

Así surgieron Modric y Rakitic, un camino que Mandzukic había allanado para las futuras estrellas croatas.

Hoy, la base de Croacia tiene a 10 de sus 11 titulares jugando en los principales equipos europeos, Modric en el Real Madrid, Rakitic en el Barcelona, Ivan Perisic y Marcelo Brozovic en el Inter, Mandzukic en Juventus, Dejan Lovren en el Liverpool, Danijel Subasic, en el Mónaco, Sime Vrsaliko, en el Atlético de Madrid, Ivan Strinic, en el Milan o Ante Rebic en el Eintracht Frankfurt alemán.

El único que no participa en las principales ligas es Domogoj Vida, quien milita en el Besiktas de Turquía.

Ese es el secreto de un país que pese a lo joven, tiene en el deporte, tanto como en el Waterpolo donde son potencia internacional, además de ser competitivos en tenis y handbol, secreto escondido en el espíritu humano de salir adelante ante las adversidades que aprendió desde su nacimiento como estado.