El problema de los llamados “anti-vacunas”, es decir, aquellas personas que creen que las vacunas producen autismo y por tanto no llevan a sus hijos a inocularse, son muy comunes en Estados Unidos, mientras que en México hay muy pocos.

Sin embargo, se deben combatir y se les debe informar para que no cometan el error de no inyectar a sus niños.

El doctor Eduardo Guani Guerra, alergólogo e inmunólogo, además de investigador en Ciencias Médicas en el Hospital Regional de Alta Especialidad del Bajío, considera que, afortunadamente, el problema de los anti-vacunas no tiene la fuerza que sí tiene en Estados Unidos, pero nunca falta la gente que opta por no llevar a sus hijos al médico, ya sea por desidia o ignorancia.

“Por suerte, los anti-vacunas son una minoría en México. Sí los hay, pero a diferencia de Estados Unidos son por falta de conocimiento”.

SOBRE LOS ANTI-VACUNAS

El llamado “movimiento anti-vacunas” comenzó por Andrew Wakefield, quien en 1998 desarrolló un supuesto estudio con tan sólo 12 pacientes que fueron estratégicamente escogidos por él y por un abogado.

El estudio, carente de todo sustento científico, afirmaba que las vacunas producían autismo, por lo que era mejor no vacunar a los niños. Con el paso del tiempo algunas personas le creyeron, e impidieron toda inmunización a los niños.

Actualmente, Wakefield no tiene ningún respeto entre la comunidad científica, pero por desgracia, hay personas que sí le creen a sus investigaciones sin sustento.

“El tema es muy importante y delicado, pues Wakefield falsificó información, lo que dio como resultado que dijeran que las vacunas causaban autismo. Obviamente, la persona cayó de todo prestigio, y sus artículos han sido cancelados. Sin embargo, ocasionó un daño irreparable”.

Los padres se dieron cuenta que, si no se vacunaba a los niños, no se enfermaba, pero esto tiene una respuesta científica: El concepto de “inmunidad de manada”, que refiere a que no les afectaba porque la gran mayoría de la población estaba vacunada, y era obvio que no sufrían contagios.

“La vacunación es uno de los hitos más importantes en la historia de la medicina”, concluye Guani.