El hombre destrozado por el ataque de una jauría en la colonia La Escondida era un vecino de Las Arboledas, con problemas de adicción y una salud sumamente deteriorada por esa condición, fue prácticamente destrozado en y murió por la hemorragia que sufrió, en tanto que su acompañante, herido también, es buscado para tomarle testimonio.
Este viernes las autoridades ministeriales investigadoras plantearon en esos términos los avances de la investigación iniciada con la muerte de quien fuera luego identificado como Rafael, de 29 años de edad.
ATAQUE
Rafael, al igual que un amigo suyo identificado como Miguel Ángel, fueron atacados por una jauría en Río Niger y Timoteo Lozano, donde quedó muerto, mientras su acompañante huyó herido y no se conoce la gravedad de sus lesiones.
En el lugar de ataque y de muerte de la víctima las autoridades ministeriales observaron aún a los perros en la vía pública con los hocicos manchados de sangre, según confirmó el director de fiscales investigadores, Jesús Aguilera.
Él dijo en respuesta a una pregunta expresa que el cuerpo de Rafael presenta mordeduras en prácticamente todo el cuerpo, pero señaló que su cadáver no fue desmembrado.
Médicos legistas, por su parte, informaron al Ministerio Público que Rafael murió por el desangramiento que sufrió por sus múltiples heridas.
INVESTIGACIÓN
Este viernes, agentes de investigación criminal buscaban a Miguel Ángel, la otra víctima del ataque para tomarle testimonios y poder establecer cómo ocurrió el ataque.
El Ministerio Público investiga para deslindar o perseguir el involucramiento de personas en ese ataque.
Dijo que las víctimas, según testimonio de sus familiares, eran adictos que vivían vagando y drogándose, y ambos con su salud deteriorada en extremo.
En el caso del ahora occiso los médicos legistas hicieron notar al Ministerio Público datos de anemia en el caso de Rafael.