En espera de la temporada navideña se intensifican la reparación de Niños Dios que serán ‘acostados’ el próximo 25 de diciembre; existe lazo emocional.
A las manos de Alfredo Sánchez Mares llegan imágenes que forman parte de las tradiciones y de la herencia de varias familias del municipio de Guanajuato, hasta de otros estados.
Tiene su negocio en el número 26 de la Avenida Silao en la colonia La Joyita, justo a un costado de la Parroquia de San Judas Tadeo y detrás de conocida tienda departamental.
Este año las ventas han aumentado de manera considerable, comparte.
Le han sido entregados Niños Dios prácticamente “hechos pedazos”. En bolsas de plástico, para evitar que se pierdan más partes.

LA TRADICIÓN
Reconoce que conseguir un Niño Dios nuevo en ocasiones es más sencillo y económico, sin embargo, el lazo emocional de los dueños es diferente.
Si son imágenes de yeso que han perdido dedos, piernas y brazos -pues son las partes más frágiles cuando se visten o se arrullan-, “se los hacemos otra vez” del mismo material, comparte.
“Hay algunas gentes que les gusta tanto su Niñito que mandan a hacer una réplica pero en madera, y se los hacemos”, dice Alfredo Sánchez.

MÚLTIPLE LABOR
Los trabajos más sencillos tardan tres días en completarse. Consisten en rellenado, pegado, moldeado, pulido y pintado.
Trabajar el yeso no es caro, defiende.
Aunque labora todo el año, las actividades se intensifican durante el último trimestre. “Se aumenta a un cien por ciento”.
Aunque no cuenta el número de imágenes que interviene, “es suficiente el trabajo, y ya después que pasa diciembre, baja a un 30 (por ciento)”.
Espera la llegada de más gente para que conozcan su trabajo.