El destacado académico y arquitecto Carlos Flores Montúfar impartió la conferencia “Los motivos del arte contemporáneo”, donde profundizó respecto al origen, significado y motivación de la inspiración artística, realizando un recorrido histórico desde las pinturas rupestres hasta las figuras autómatas de Theo Jansen.

La biblioteca Antonio Torres Gómez fue sede de la plática, donde el académico de la Ibero León consideró que los motivos del arte deben ser liberadores “lo queramos o no”, explicando la esencia de pinturas de Michelangelo Merisi da Caravaggio, Henri Émile Benoît Matisse o bien Henri Marie Raymond de Toulouse-Lautrec.

Flores Montúfar habló del arte con un enfoque lúdico y ameno, pues a veces, aunque necesario, el estereotipo académico y su rigidez llegan a afectar la visión liberadora del arte, que se encuentra en todas las facetas humanas: “hasta el escándalo es humano y es arte (…) el arte es universal”, apuntó, aunque al mismo tiempo, la percepción de los individuos cambia, ya que no es lo mismo la forma como se apreciaba la Capilla Sixtina en plena época del Renacimiento, que como se puede ver actualmente en las imágenes de internet.

“Como tal, el arte trabaja la inteligencia, el corazón y las miradas”, divulgó, profundizando además que habla de todas las emociones humanas, incluso las que no se consideran muy buenas, como caprichos, iras, agasajos, desconsuelos, etcétera.

Mientras mostraba obras de otros pintores, como Mondrain, Egon Schiele, Pablo Picasso y George Rouault, y refería a escritores como Hernry Miller, quien en su momento fue un autor vetado por la doble moral de su época, Flores Montúfar explicaba, a un público conformado por diferentes generaciones, la naturaleza de la creación artística.

COHERENCIA Y MOTIVACIONES

“Fundamentalmente,  la conferencia no solo habla de qué es lo que sucede en la obra de arte, sino qué es lo que motiva a los espectadores y a los que hacen la obra de arte como nuevos resortes que luego pueden parecer incoherentes, pero es que estamos buscando también, motivaciones de la coherencia”.

Destacó Montúfar que, para aprender el arte, es recomendable  el academicismo y el estudio formal, pero tampoco se debe de abusar, ya que de alguna manera inhibe el carácter lúdico de ser autodidacta, aspecto que él promueve enormemente.