Los vecinos de la colonia Tres Cantos, se encuentran desesperados debido a la ola de inseguridad que sufren actualmente. Pese a que la colonia cuenta con seguridad, y a que en su interior hay clusters que a su vez tienen vigilancia, no es suficiente: les siguen robando. Por ese motivo necesitan levantar una reja.

INTRUSOS

Algunas casas han sido robadas con sus habitantes adentro. Otras chapas han sido forzadas, y pese a que se trata de un fraccionamiento privado, hay momentos en los que los residentes se topan con gente de otras colonias quienes, de manera campante, están sentados en sus jardines o nadando en las albercas del área común. Algunos intrusos se adentran al fraccionamiento por la entrada principal, y otros por el muro ubicado en la parte trasera, que no está muy alto. Hace meses, nueve casas fueron allanadas.

A nombre de los vecinos, el secretario del comité de colonos, Everardo Gutiérrez, denuncia la problemática, que ha rebasado la tranquilidad de los habitantes e incluso, de la policía y la seguridad privada del lugar. En cuanto a su cluster, Everardo se queja:

“Pusimos una reja para proteger nuestro cluster. Sabemos que no es totalmente legal municipalmente hablando, pero nuestro problema es muy fuerte: la inseguridad nos rebasó pese a que se trata de un lugar privado y con el acceso controlado”.

Otro caso que evoca Everardo fue el de unos ladrones que se colaron a una casa justo cuando unas niñas pequeñas estaban. Ellas se tuvieron que encerrar en el baño mientras los ladrones robaban con total libertad.

Los vecinos -señaló Everardo- necesitan la reja y alguna protección para impedir que los criminales se cuelen a las casas. Ya tienen alrededor de 80 firmas y en su cluster hay 98 domicilios en su cluster.

“Es necesario afinar detalles respecto a la seguridad. Nosotros ya nos presentamos a Desarrollo Urbano, y nos dijeron que hay 98 solicitudes de clusters diferentes queriendo poner más rejas”, advirtió Everardo.

“Uno adquiere propiedades y patrimonios privados justamente con ese objetivo: que tengamos seguridad y vigilancia. Pero, desgraciadamente, el delito ya nos rebasó”, se lamenta el secretario Everardo Gutiérrez.