En el municipio de Silao aún existe cerca de una decena de mojones, señales con las que tradicionalmente se delimitaron los primeros territorios de la hoy ciudad.
Irene Margarita Borja Guerrero, vicepresidenta del Instituto Silaoense de Cultura y Turismo (Iscultur) A. C., considera de vital importancia “hacer un rescate de las mismas (piedras), dado que se colocan en la época novohispana para delimitar linderos de las calles y barrios”.

MOJONES
Los mojones o también conocidos como mojoneras, son piedras talladas establecidas al inicio o fin de una calle. “Hasta ahí se ejercía cierto poder (en los barrios) o bien, también se llevaban a cabo ciertos actos religiosos”.
Algunos se pueden aún ver al término del Callejón Comanja y sobre la calle Industria.
“Estos callejones eran importantes porque delimitaban entre uno y otro barrio, a veces clases sociales, a veces oficios, otras veces simple posicionamiento en el caso de nosotros (Silao) como granero del país, de los agricultores de cierta área”, narró.

EN RESCATE
En el Parque Unión, a espaldas de la Casa de la Cultura, hay uno en rescate y otro más fue recogido por la Dirección de Obras Públicas de el bulevar Raúl Bailleres, que hace muchos años era el fin de la ciudad.
La Maestra Borja Guerrero señaló como una situación desafortunada que gran parte de las personas no conozca su significado. “Se fueron quedando nada más en desuso al abrir las calles, al componer las calles simplemente se retiraban sin dejar un antecedente de qué hubo ahí, o por qué lo hubo”.

DESAPARECEN
Las piedras fueron removidas con el paso del tiempo en total desconocimiento. “Honestamente peca más, destruye más la ignorancia que la maldad, y fue el caso”.
No más de 10 son los mojones que aún existen y algunos conservan aros incrustados en los que solían atarse caballos.
“Si volteamos a la Historia, los aztecas y los mayas… los griegos, los fenicios, todas las grandes culturas colocaban sus mojoneras en el sentido estricto de la palabra que es ‘amojonar’, es: “hasta aquí está mi territorio”.
Dijo al mismo tiempo que “las ciudades van creciendo, las calles no conservan sus nomenclaturas originales, los intereses por preservar una cultura como tal, no lo hay”.