Pareciera ser que es uno de los atributos de la directiva esmeralda y que usan continuamente desde su regreso a la primera división, unas veces (los primeros torneos) con excelentes resultados, como muestra están los campeonatos ganados y otras veces (las más y más recientes) sólo ha quedado en eso, ilusión de la afición por ver nuevos y BUENOS jugadores, ilusión por tener el León de los mejores técnicos del futbol casero, ilusión por renacer la grandeza de épocas pasadas y, porque no, ilusión porque los directivos ya no los llenen de eso…de ilusión.

Más allá de los errores y fallos de tanto jugador que “no ha dado el ancho”, de poco profesionales o muy limitados en sus aptitudes y actitudes para jugar bajo el uniforme verdiblanco, o de técnicos “chambistas” que solo llegan a “salvar la chamba” (saludos Nacho), los directivos que “dirigen” al León, deberían de ver “la viga en el ojo propio”; sólo así se darán cuenta de los traspiés del (si lo hay) “departamento de contrataciones”, de las equivocaciones que han tenido al traer jugadores “baratos” (digo por el rendimiento) aunque en las transacciones sean lo más caras posibles.

Sí, eso ha sido un gran negocio para los directivos que despachan aquí con el León, pero los resultados dicen lo contrario, ¿qué no se han dado cuenta?, porque sólo así se podría explicar tantos desaciertos en tan pocos torneos. ¿A quién echarle la culpa?, si a jugadores que no han tenido “buen” rendimiento se les ha dejado ir, si a los técnicos que no dan resultados se les ha dicho adiós, ¿porqué al o los directivos que siguen equivocándose en las contrataciones no se le o les ha dado las gracias? ¿Cuál es la explicación para seguir fracasando torneo tras torneo?

Sería bueno, si en el Club León leen las redes sociales, que se dieran cuenta que, para su afición, la fiera no es sólo un pasatiempo, sino también una “forma de vida”, un sentimiento que rebasa el simple juego llamado futbol.

¿Quién dará respuestas? ¿Quién pondrá remedio antes que poner excusas? ¿Quién seguirá alimentando esa “ilusión verdiblanca”, pero con hechos que acompañen a las palabras? ¿Quién…quién…? La afición quiere eso, respuestas, no sólo ilusiones.


Eugenio Espinosa