El planeta Tierra está pasando por momentos difíciles en materia ambiental, ocasionados en gran parte o totalmente por el ser humano. Para propiciar momentos de reflexión sobre ello se han creado varios días internacionales auspiciados por diversos organismos a nivel mundial, entre ellos está el Día Internacional de la Diversidad Biológica.

Fue la Asamblea General de las Naciones Unidas la que impulsó la creación de este Día, estableciendo como fecha oficial el 22 de mayo de cada año. La razón de que se celebre en este día es debido a que el 22 de mayo del año de 1992 se avaló el Convenio sobre la Diversidad Biológica.

La extraordinaria diversidad de seres vivos que tenemos en el planeta está en riesgo por el uso excesivo que hace el hombre de los recursos naturales. Los bosques, por citar un ejemplo, son exterminados para utilizar su madera o tener más terrenos utilizables para la agricultura, pero no solamente son los árboles los que desaparecen, es todo un ecosistema que gira en torno a ellos, plantas y animales que se desarrollan al amparo de los bosques. Desde luego que este mismo proceso se presenta en otros muchos y diferentes espacios naturales, baste echar un vistazo a los ríos contaminados de nuestro país.

La desaparición de plantas y animales es una clara manifestación del abuso del hombre hacia la naturaleza, creyéndose el dueño absoluto de todo cuanto le rodea. La lista de flora y fauna que se acaba va en aumento, desafortunadamente no se detiene a pesar de los esfuerzos de diferentes organizaciones por evitarlo.

El hombre ha acabado con numerosas especies de animales, nada más en el siglo XX arrasó con el león del Cabo, tigre de Tasmania, rinoceronte negro de África, tigre de Java, pato poc, cabra montés de los Pirineos, el tigre persa, pájaro carpintero imperial, lobo honshu, foca monje del Caribe, oso mexicano, por mencionar algunas. Se vienen a sumar a las que ya había aniquilado años atrás, como el famoso pájaro dodo, la quagga, el uro, la pika corsa y la moa, citando muy pocos ejemplos.

Entre los que están en peligro de extinción destacan el rinoceronte de Java, leopardo de las nieves, tigre, atún rojo, elefante asiático, vaquita marina, gorila de montaña, delfín del río Irrawaddy, orangután de Sumatra y las tortugas baula y laúd. Esto nombrando únicamente a algunas especies, ya que la relación es grande. La situación es grave a tal grado que de varias de ellas subsisten menos de cien ejemplares en todo el orbe. Están además las endémicas, las que sólo encontramos en puntos muy específicos del planeta, dejando de existir en esos sitios no las hallaremos en ningún otro lugar.
La voracidad del depredador número uno de la Tierra no conoce límites, si continúa la caza indiscriminada y la destrucción del hábitat natural, la triste, lamentable y larga lista de especies desaparecidas de la faz del planeta azul seguirá incrementándose. Depende de la raza humana el que la destrucción del orbe siga su marcha o se detenga. El daño ya está hecho y sólo en ciertos casos se podrá revertir. Debemos ser capaces de lograr desarrollarnos sin acabar con el medio ambiente, de manera sustentable. Esperemos que la cordura impere en las personas y no asesinemos nuestro hogar común.