El Centro Histórico luce sucio y descuidado, por lo que pobladores piden a las autoridades emprender medidas de mejora.

Durante el mes de diciembre y en lo que va de enero miles de personas han acudido a la zona peatonal, donde disfrutan de la convivencia con sus familias y realizan compras en los mercados y negocios aledaños.

La basura colocada en los contenedores provocó que el suelo se llenara de residuos líquidos y en consecuencia se generaron malos olores; incluso hay quienes dejan platos con restos de comida en el piso y sobre las bancas metálicas.

Tal situación ha causado la molestia de los visitantes, quienes reprochan la falta de limpieza. “Antes se veía que tiraban un poco de agua y barrían el piso”, señala Juana Martínez.

Los niños pequeños suelen jugar en el piso de dichas áreas, lo que genera incertidumbre en los padres de familia.

“Los pequeñitos y los niños un poco más grandes quieren jugar, no los podemos dejar porque está muy sucio y hay muchas bacterias”, lamentó la ama de casa.

POCO ATRACTIVA

La zona peatonal es una de las principales caras de la ciudad. La suciedad es más notoria en un radio de tres metros de donde se ubican los contenedores de desechos, en los cuales se colocan bolsas que según los ciudadanos, no son suficientes para contener los líquidos.

Manuel Díaz, oriundo de la ciudad de Zacatecas, mencionó la importancia de tener áreas públicas limpias: “Es lo primero que vemos los visitantes, si hay basura o está limpio en los lugares que vamos a visitar”.

En la zona peatonal se ubica una fuente de agua, la cual más que ser un atractivo, causa incomodidad al espectador, pues ha sido afectada por el sarro.  “Veo esa fuente y se ve muy mal, blanca de tantos residuos del agua que le queda”, ejemplifico el joven.