La fibromialgia es una enfermedad principalmente caracterizada por un dolor muscular crónico de origen desconocido, acompañado de una serie de síntomas.

Dicha palabra se divide en tres partes; «Fibro» que significa tejido conjuntivo, «Mío» que proviene de músculo y «Algia» que significa dolor, traducida a dolor en los músculos y en el tejido fibroso, esto último se refiere a ligamentos y tendones.

En 1992 la organización mundial de la salud reconoció a la fibromialgia como una enfermedad incapacitante y de origen desconocido.

Durante mucho tiempo se creía que esta enfermedad era algo psicológico ya que no se percibían golpes o rastros de daños físicos que provocan los dolores que el paciente presentaba al acudir al médico.

SÍNTOMAS

Las personas que experimentan este padecimiento tienen un conjunto de síntomas que alteran negativamente su calidad de vida como dolor intenso en músculos y articulaciones, fatiga progresiva, dificultad para dormir, depresión, entre muchas otras.

Esta enfermedad afecta el sistema nervioso central y el origen de este padecimiento se detecta en la mayoría de las ocasiones entre los 35 a 65 años de edad.

Algunos de los factores que originan la enfermedad pueden ser predisponentes genéticas, factores del tipo ambiental, los ambientes hostiles como la violencia, los suicidios, acoso, por mencionar algunos.

PUNTOS GATILLO

Existen 18 puntos «Gatillo» que los expertos utilizan para detectar la fibromialgia, estos se ubican alrededor de la columna vertebral, cuello, codos, rodillas y caderas; de acuerdo a los expertos esta enfermedad es muy compleja y no existen pruebas analíticas o radiológicas para diagnosticarla.

EN LEÓN

León solo cuenta con una asociación llamada «CreSer» para tratar esta enfermedad reumatológica donde se brinda apoyo a las personas que sufren con esta enfermedad, con áreas médicas, de rehabilitación física y psicológicas, además de talleres, campamentos y conferencias especiales para prevenir y detectar a tiempo la fibromialgia.

«La asociación nació desde hace diez años y desde entonces se ha especializado a través de conferencias, tratamientos, procesos terapéuticos y protocolos empatados con el extranjero, mismos que han permitido ver cómo los pacientes van mejorando a través del tratamiento multidisciplinario», comentó Maricruz Ríos Medina, presidenta y fundadora.

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DE VIVA VOZ

«Yo tenía dolores y rigidez matutina, pensaba que era por falta de ejercicio o posiblemente depresión pero yo me negaba a saber que podía ser algo más; gracias a Dios el médico que atendía a mi mamá está muy familiarizado con la enfermedad, en una ocasión le pedí que si me podía atender a mí, ya él me dijo que los puntos gatillo coincidían, los dolores no te permiten moverte, te incapacitan, no podía yo ni sostener el cepillo de dientes porque era un dolor que gritaba», comentó Fernanda Gómez de 51 años a quién le diagnosticaron fibromialgia tipo 1.

«En cuestión de la fibromialgia es una de las principales enfermedades en las que uno debe hacerse consciente del porqué te dio, que lo detonó, gracias a la asociación CreSer logré entender la enfermedad y hacerla mi amiga, hasta cierto punto y saber que voy a vivir con ella el resto de mi vida y voy a vivir bien», agregó.

Leticia Ortiz, de 65 años, platicó cómo descubrió que tenía fibromialgia: «Padezco esta enfermedad desde hace 44 años, yo me la vivía de médico en médico realizándose estudios, pero no detectaban nada, mi familia me decía que por qué lloraba que no tenía nada, pero yo les contestaba que el dolor estaba allí, con el paso de los años caí en depresión a causa del dolor, busqué ayuda y después descubrí que tenía fibromialgia, una enfermedad que no tiene cura, pero sí alivio.