Al medio día de este jueves familiares y amigos comenzaron a despedirse de Paloma, la pequeña de tres años que junto con su padre falleció en manos de asesinos esta semana en la colonia Los Espárragos.
Sujetos armados entraron la tarde del martes al pequeño departamento ubicado en el número 10 de la calle Feliciano Peña. Dispararon en contra de la familia que estaba descansando en una cama.
A Maritza Paloma le pegaron un tiro en la espalda, a la altura del corazón. A Ernesto, su padre, en el rostro y abdomen y a su mamá, Lupita, en la mano izquierda y en una pierna.
El cuerpo de la pequeña fue velado en la casa de su abuela materna, ubicada en Prolongación La Paz y el de Ernesto García en casa de su respectiva madre, en la colonia La Estrella.
En párroco Roberto Licea Herrera encabezó la celebración católica en la que participaron cerca de mil personas, entre la que destacan pobladores consternados por el atroz crimen.
A Ernesto lo escoltaron elementos del Cuerpo de Bomberos de Silao, corporación a la que perteneció entre 2006 y 2009. Le hicieron guardia de honor.

A LA PRESIDENCIA
Tras salir del recinto religioso el contingente de deudos se dirigió a la Presidencia Municipal.
Ante la presencia de los cuerpos familiares clamaron justicia y exigieron al alcalde Juan Antonio Morales Maciel dar la cara, mismo que no estaba presente. Nadie los atendió.
Los cuerpos fueron trasladados pie tierra al panteón particular Jardines Eternos, localizado a unas cuantas cuadras de su domicilio, donde descansarán por siempre. Los sepultaron juntos.
La esposa y madre formó parte del recorrido en todo momento, pese a presentar heridas de bala.
La Policía Municipal estuvo presente en el sepelio.