Varios espectadores no contuvieron las lágrimas, era común que la gente llevara sus manos al rostro, sentimientos que provocó la obra de teatro “Lo que queda de nosotros” de Alejandro Ricaño y Sara Pinet, misma que fue presentada el viernes y el sábado en el teatro estudio del Teatro del Bicentenario.

Con la actuación de Sara Pinet y Raúl Villegas, bajo la dirección de Alejandra Ricaño, la obra “Lo queda de nosotros” hizo 4 funciones en León, cada una tuvo gran recibimiento de la gente, con la tercera representación se cumplieron 100 presentaciones.

Un gran trabajo escénico pudo atrapar a los espectadores cuyos sentimientos se quedaron con el inocente perro Toto y una triste Nata, una pareja que dejaron gran aprendizaje para quienes en ocasiones se sienten solos.

La aparición de los actores y músicos en el escenario fue un momento de preparación para lo que estaba por venir, Raúl Villegas, quien interpretó a Toto supo cómo expresar lo que tal vez un cuadrupedo piensa en su día, sin una actuación exagerada supo transmitir ese sentimiento de felicidad, tristeza, dolor y esperanza por encontrarse de nuevo con Nata.

Cada minuto que pasaba era motivo para que la gente se estremeciera, y es que el argumento de la obra, pone al espectador en el lugar de miles de canes que deambulan por las calles diariamente, sin saber si fueron abandonados, si tienen sed, les duele algo, se perdieron o son maltratados.

Pinet hace la interpretación de una niña queda huérfana, solo con la compañía de Toto, a quien abandona para no establecer vínculos afectivos, aunque después va a buscarlo y lo encuentra de una manera muy peculiar, lo hace a las afueras de una perrera, un lugar en el que el can estuvo a punto de ser electrocutado.

Sin una pata y desmejorado, se encuentra frente a frente con Nata, a quien quiera abrazar pero no lo puede hacer, al final lame el rostro de la joven y vuelven a casa, con la promesa de no volver separarse.

David Ortiz y Ricardo Estrada hicieron una excelente interpretación musical en vivo, algo que ayudó a que la puesta en escena fuera más entrañable; algo que también influyó para hacer más enternecedor aquello fue el trabajo de iluminación y escenografía.

Con un prolongado aplauso de la gente que se puso de pie, se cumplieron en León 101 funciones de “Lo que queda de nosotros”, misma que difícilmente el público olvidara.