En las escasas arterias viales y accesos carreteros a la capital del Estado, por lo común, todas las mañanas se paralizan las actividades por el constante paso del incremento vehicular, sobre todo hacia la zona sur, donde se vuelve conflictiva la situación; además por la falta de orientación de agentes de tránsito, quienes brillan por sus ausencias.

Del mismo modo, las calles y bulevares como Pozuelos, Noria Alta, Marfil, Euquerio Guerrero y Yerbabuena se saturan y en donde circulan los vehículos prácticamente a vuelta de rueda, lo que genera retrasos en los traslados, principalmente durante los horarios de ingresos hacia los planteles escolares y a los diversos centros laborales y comerciales de los trabajadores.

Lo anterior lo señalaron automovilistas molestos por la imperante y rutinaria situación de la problemática, al ser consultados para recabar sus impresiones.