Con una Milonga en Guanajuato capital iniciaron las actividades del festival Bajío Tango. Al evento recurrieron cerca de 50 amantes del tango que comenzaron a bailar disfrutando del maridaje del vino y el arte.

El evento se realizó en Guaguancó, un salón acogedor que se encuentra en De Sopena, zona centro Guanajuato, Gto.

Los asistentes comenzaron a llegar desde 5:45 pm y la fiesta concluyó con los asistentes cansados de tanto bailar.

La melodía romántica que a menudo es acompañada por una armonía de guitarra en un ritmo de 6/8 dio muestra de su poder vital y su fuerte carga artística al despertar el ánimo de la sala e invitar a los presentes a moverse apasionadamente bajo la dirección del tango.

La cata del vino aumentó la sensibilidad de los que acudieron al evento. Muchas sonrisas y un buen estado de ánimo se contagió en el lugar.

El evento recordó a las primeras milongas que se hicieron donde la alegría y el gozo a partir del baile y la música eran los actores principales del lugar.

El tango y la milonga tienen ritmos africanos, cubanos, argentinos y uruguayos y es precisamente esta hibridación la que caracteriza en buena forma esta expresión artística. Esto causa que la música sea para fiesta, para alegrarse y para festejar. Es por ello que desde el 30 de septiembre del 2009 es considerado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por parte de la UNESCO.

Los pasos apasionados del baile se unían al movimiento de la melodía y la sensualidad se escapaba de las parejas en el centro para animar a los demás a unírseles.

Los asistentes eran de edades diversas demostrando que este arte es para todos.