Hasta hace casi diez años, San Isidro era una colonia muy tranquila. Los leoneses de clase media y media alta comenzaron a poblarla hace más décadas, y todos vivían en relativa tranquilidad. Hoy en día, la situación va de mal en peor, pues el crimen se ha apoderado de muchas de sus calles.

El más reciente caso ocurrió hace unos días, cuando un motociclista que no quiso entregar su vehículo al momento de ser asaltado, fue asesinado a tiros. Los hechos ocurrieron entre Paseo de los Azores y Paseo de los Colibríes. Hace exactamente un año, en febrero del 2018, los vecinos de la colonia se manifestaron en Presidencia Municipal, pues para ellos, la situación del delito era insostenible… a 12 meses después, las cosas no parecen haber cambiado mucho.

Los comerciantes y residentes han exigido una caseta de policía, pero hasta el momento no la han obtenido, se está gestionando, lo cierto es que esperan una respuesta concreta. Son los comerciantes que cierran durante la noche quienes tienen más miedo. En opinión de la gente de San Isidro, se trata de una banda que ya tiene tiempo rondando en la zona. No lo saben a ciencia cierta, pero por lo regular son dos personas en una camioneta con vidrios polarizados.

La policía, por su parte, hace cuánto está en sus manos y busca la manera de estar al pendiente.

Para Josué Esparza, la preocupación es constante. Vende tortas y tacos, y a unas calles de su negocio ha sido testigo de asaltos y robos. Explica con sus propias palabras: “Ya tenemos bastante tiempo enfrentando robo a transeúntes. Consideramos que hace falta un poco más la presencia policiaca. Aquí se percibe la inseguridad y también la falta de vigilancia”.

Luis Muñoz, quien llegó de Chile hace 9 años y ahora tiene un local de hot-dogs chilenos, es otro de los locatarios que están conscientes del aumento del delito. Como muchos, le preocupa la seguridad de sus clientes, tanto como la suya.

“Hace años era una colonia muy tranquila. Estoy sorprendido de cómo ha cambiado la colonia en nueve años. En estos momentos, la delincuencia se ha apoderado de muchas calles. Uno trabajando aquí escucha lo mucho que los vecinos se quejan”.