Con los boletos agotados se presentó la obra “Veintidós veintidós con Odin Dupeyron” en el Teatro Manuel Doblado. La cita se dio el pasado miércoles por la noche.

Con un inteligente drama cómico se tocan temas delicados acerca de apuros metafísicos que cada persona ha pensado en algún punto de su vida, por ejemplo, ¿existe el destino? ¿existe la vida después de la muerte? ¿soy libre? ¿existe el bien y el mal? Etcétera.

La obra nos presenta a Verónica, interpretada por Erika Blenher, una mujer de 35 años que decide poner fin a su existencia intoxicándose luego de enfrentar una de sus peores crisis emocionales, aunque en el transcurso de la obra se va revelando la totalidad de sus penas. Sin embargo, antes de pasar al “más allá” aparece Odin Dupeyron que representa a ATT (Auxilio en la Transición del Término) quien tiene la tarea de anunciar su hora de muerte para concluir la existencia de Verónica.

ATT trata de dar respuestas posibles a las dudas que Verónica tiene. Por ejemplo, explica las creencias populares de lo que pasa luego de la muerte, es decir, si hay reencarnación, si hay cielo e infierno, si nos disolvemos en la fuente principal del universo o si simplemente desaparecemos en la abismal nada.

Mediante el rebuscado diálogo entre los dos personajes, Verónica, reconoce que el acto de suicidio fue el peor de sus errores, a pesar de haber tenido una vida complicada. ATT le explica que no hay marcha atrás a su decisión, que ella estaba muerta, solamente necesitaba ser cantada la hora para atravesar al “más allá”.

Con un “¡Hora de muerte: veintidós veintidós” la obra concluye y el público rompe en aplausos y ovaciones de pie.

El encanto de los personajes y la magistral interpretación de los actores conmovieron al público.

Acabada la puesta en escena, hubo un debate sobre la obra o sobre la vida del actor.