Para los comerciantes de los carritos que ofrecen artículos patrios, las ventas de este 2018 han estado “pobres”, “lentas” y apagadas. Pese a que el día 15 de septiembre varios leoneses estaban adquiriendo el bigote, la banderita o el silbato de rigor, consideraron que la situación no es tan buena como otros años.

Ningún día 15 y 16 de septiembre están completos si no se celebra con algún elemento tricolor. Los negocios idóneos para comprarlos son los carritos ambulantes dispersos por toda la ciudad. Hay precios para todos los presupuestos y bolsillos: desde silbatos de 10 pesos hasta banderas de 300 pesos. Sin embargo, no todas las ventas son óptimas.

Elena Villalobos es vendedora de artículos patrios desde hace 20 años. Reconoce que, a diferencia de otros años, las ventas están cada vez peores. “Claro que hay mucha gente comprando banderitas y cosas del 15 de septiembre, pero es sólo un día, y las ganancias no dejan suficiente para vivir y mantenernos. Además, el día fuerte sólo es el momento del grito. Fechas antes todo está muy bajo. Aun así, como podemos sacamos para la papa”.

Ernesto Fuentes, por su parte, trabaja por primera vez en el negocio de la venta de artículos patrios. Es originario de Toluca, y, en resumen, señala que las ventas han estado “bastante tristes”. Agrega: “es mi primer año y el 16 se acaba todo, ojalá que para el 2019 nos vaya mejor”.

Mario Romero es originario del municipio de San José Iturbide, y es otro de los cientos de vendedores que hay en León. Para él, se trató de un año “lento”, de los tres que se ha dedicado a dicho oficio. Comenzó a vender desde el 26 de agosto, afirmando que lo que más se le vende con los vestidos para niñas, que tienen un costo de 100 pesos.