Una profunda reflexión sobre la justicia, el papel del Estado en una sociedad y el egocentrismo que los gobernantes pueden llegar a tener, tuvieron partida en la obra de teatro “Antígona” de la autoría y dirección de David Gaitán, uno de los jóvenes dramaturgos, actores y directores,  cuyo nombre figura como de los más respetados en la actualidad.

Como parte de la Segunda Jornada Cultural Roberto Plasencia Saldaña, el Teatro del Bicentenario RPS recibió el jueves por la noche a un destacado elenco y equipo creativo para interpretar “Antígona”, una obra basada a partir de la tragedia escrita por Sófocles y que tiene lugar en Tebas.

Con una tenue iluminación en el teatro, la Haydeé Boetto, interpretando a sabiduría, salió de entre los pasillos para posicionarse en una de las esquinas del escenario, al llegar comienza a poner en contexto al público de lo que estaba por suceder, aquello se convertiría en una asamblea popular en la que se  habría de debatir el por qué no debería ser enterrado el cadáver de Polinices, a quien se le cataloga de traidor, aun así, su hermana Antígona necesita darle sepultura,  ya que se guía bajo el argumento “Es mi deber”, predicamento que asegura su muerte.

La propuesta de David Gaitán es un juego entre la razón y el poder, mediado  por la sabiduría.

Creonte, rey de Tebas, fue interpretado por Adrián Ladrón, cuyo talento histriónico ya ha sido demostrado en la películas “La Cuarta Compañía” y “Güeros”, su capacidad de encarnar el cinismo, arrogancia y  poder, dejaron una sensación particular entre el público, ya que varias de las situaciones en las que pretende ser  compasivo para dar una lección al pueblo, podrían ser comparadas con las imposiciones y aparente humildad de los políticos y gobernantes.

En la historia también toman partida Hemón (David Gaitán), Ismene (Ana Zavala) y el Guardia (Guillermo Nava), representando varios conceptos que hacen al público reflexionar respecto a cuál los representa.

La muerte de Antígona es inminente, Creonte lo ha decretado y está condenada a ser apedreada  por los tebanos, a quienes les pregunta que debería hacer con la acusada, a lo que ellos responden que debe dejarla vivir; el gobernante decide que será él quien de muerte a quien sin tapujo alguno y con gran sentido común expresa sus ideas.

Creonte con sus acciones ha hecho enojar a los jóvenes de Tebas, quienes se levantan de  sus asientos y hacen una revuelta en contra del gobernante,  a quien ven lapidado después de levantarse.

“Antígona” es una puesta escena para conocer el por qué David Gaitán, es un dramaturgo, actor y director, cuyo nombre debe tomarse en cuenta en el ámbito teatral.