“Meade y Anaya no han sabido transmitir su proyecto. Meade no ha podido liberarse del gobierno de Peña Nieto. Anaya no ha tenido acceso a medios de comunicación masivos. Es un joven inteligentísimo, pero no sabe proyectar su imagen. No han sabido transmitir lo que deberían”.

Las palabras anteriores fueron expresadas ante un público de más de 250 personas, en su mayoría empresarios, por el reconocido historiador, académico e intelectual Enrique Krauze, quien visitó el Puerto Interior para promocionar su más reciente libro, “El pueblo soy yo” y advertir el problema que implicaría la posibilidad de que Andrés Manuel López Obrador llegara a la presidencia.

SUGERENCIA

Asimismo, sugirió a los empresarios no invertir en universidades, sino más bien en técnicos, que es lo que realmente necesita el país. Refirió a los jóvenes del Instituto Politécnico Nacional (IPN) que trabajan en el Puerto Interior, considerándolos un proyecto mucho mejor que las becas a los ninis, promovidas por López Obrador.

Con respecto a su libro, “El pueblo soy yo”, Krauze habló a profundidad, informando a un público proveniente de León, Silao, San Francisco del Rincón, Guanajuato Capital, Irapuato y Salamanca, que el concepto de caudillo y el monarca están muy arraigados en la mentalidad de América Latina.  Hay países sumamente caudillistas, como es el caso de Cuba o Venezuela.

“Eso es lo que le pasa a los países que entregan el poder a un sólo hombre, se condenan (…) Hay países que han aprendido, como Alemania e Italia, que no le volverán a entregar el poder a un sólo hombre. Yo sí creo que en México la preocupación mayor es la concentración del poder en una persona”, advirtió.

Krauze señaló que López Obrador es dueño de Morena, cosa que no sucedió con el PRI, y además, es un caudillo, y hay grandes diferencias entre presidencia y caudillismo. “Si llega con la mayoría del Congreso, el poder que podría amasar ese hombre podría no tener parangón en la Historia de México”.

Finalmente, aconsejó a los presentes crear “diques” ante la situación: que haya voces intelectuales, publicaciones libres, empresarios opinando al respecto, redes sociales activas y por supuesto, educación cívica.