Desde hace 35 años Lorenzo Rodríguez Domínguez practica la homeopatía; fue reconocido por su trayectoria junto a 36 profesionistas colegiados del estado de Guanajuato.
Egresado en 1983 de la Escuela Nacional de Medicina y Homeopatía del Instituto Politécnico Nacional (IPN), el médico fue seleccionado entre un grupo de profesionales integrados al Colegio de Médicos Cirujanos y Homeópatas del Centro A.C.
“Son 35 años de ejercicio donde he tenido varias satisfacciones. Lo más importante, que los pacientes han visto resultados y han agradecido… es una satisfacción personal”, dice. Reconoce que “como el artista recibe los aplausos, el médico recibe agradecimiento”.

TRAYECTORIA
Cuenta que una de sus mayores experiencias como médico ha sido el lograr alivio para una mujer de Guanajuato capital que tenía esclerosis múltiple, y que al día de hoy se ha convertido en madre.
Para competir por este reconocimiento, Lorenzo Rodríguez debió reunir documental que ha obtenido desde su periodo como estudiante, como lo son diplomas y constancias. También evidencias de su prestación de servicios sociales.
Fue presidente de la Cruz Roja y secretario y presidente, varias veces, del hoy desaparecido Club Rotario. Ha participado en campañas de consulta médica gratuita en templos y la Casa Hogar para Ancianos de Silao.

CRECIMIENTO
De manera bimestral, los integrantes del Colegio se reúnen para compartir experiencias y recibir preparación para el ejercicio de su labor.
Por el municipio de Silao es el único integrante del Colegio de Médicos Cirujanos y Homeópatas que alberga a 25 profesionistas en Irapuato, quienes se reúnen cada dos meses. El 10 de noviembre el gobernador Miguel Márquez Márquez realizó la entrega del reconocimiento que otorga la Secretaría de Educación de Guanajuato (SEG).
El médico Rodríguez Domínguez defendió que colegiarse permite mayor preparación y capacitación continua. “Nos sirve para recodar, porque todo lo que no se practica se olvida”.
Ama su profesión: “Tanto que desde que estudié tengo el orgullo de ser médico por vocación, no por obligación”.